El aceite de argán posee una combinación de un 50% de ácidos grasos mono-insaturados (ácido oléico) y más de un 30% de poli-insaturados (ácido linoléico).
Es rico en tocoferoles alfa y gamma, esenciales para la actividad biológica celular. Contiene además, ácidos grasos saturados que aportan energía.










